Si Ud. quiere gobernar o dirigir una entidad, debe entrenarse

la ejecución y los resultados, evaluar la experiencia, y para prepararse a experimentar nuevas buenas prácticas.

El entrenamiento puede contrastarse, con un entrenador, con otros actores que viven la misma experiencia, o con uno mismo, de ahí la necesidad del autoconocimiento en la medida que proporciona suficiente dominio de la reflexión en la acción.

Que estos prolegómenos y esta ejercitación permanente, son arduos es cierto, pero necesarios también. Lo es porque gobernar no es una improvisación y sí una marejada. Ignacio experimentado en observar formas de gobierno formula de manera sucinta variadas definiciones de lo que entiende por gobierno o forma de ejercerlo, pero siempre tras la formula hay un supuesto: Atender a un fin, atender al bien común, tener cargo de, proveer, acordarse de las cosas, pensarlas y ordenarlas, resolver y determinar, ejecutar, mandar, ejercicio y uso de la autoridad13.

Como se ve un oficio con variedad de quehaceres y matices que precisan de una base formativa y experimental sólida para habilitar una correcta actuación en su ejecución.

El oficio de dirigir, presupone un aprendizaje permanente, lejos de las soluciones rápidas e improvisaciones. Cuando se asume un rol de liderazgo, puede ser tentador probarse a sí mismo en la toma de decisiones expeditivas. También se corre el riesgo de juzgar los procesos y las personas demasiado rápido cuando no se está familiarizado con el funcionamiento de la organización. Por eso es importante para el dirigente controlar el impulso de «hacer algo» como necesidad de su función y por eso se aconseja la reflexión sobre sus actos.

2.2. Entrenarse para observar y analizar.

Para atender y gestionar estas situaciones en la función directiva, Ignacio propone que en el líder de una organización se “deben desear” seis


(13) Para una información más amplia sobre las diversas interpretaciones del término “gobernar” por Ignacio de Loyola ver. Urbano VALERO. Introducción a la Nona Parte Principal. Constituciones de la Compañía de Jesús. P. 305. Constituciones de la Compañía de Jesús. Mensajero-SalTerrae. Bilbao 1993.

Ver también: El estilo de gobernar de Ignacio de Loyola, en, Ignacio de Loyola Un Líder para hoy. F. X. ALBISTUR MARIN. Ed. Mensajero. Bilbao 2017.

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