Si Ud. quiere gobernar o dirigir una entidad, debe entrenarse

o beneficio al accionista y generar valor para todos los partícipes directos o indirectos en sus procesos y decisiones (empleados, clientes, medio natural, ciudadanos en general).

En esta extensión de objetivos para el gobierno y el gobernante, los líderes se convierten en guías de equipos de trabajo, trabajan por una aspiración superior (rentabilidad más servicio) de la organización y se apoyan en valores de respeto y confianza a los colaboradores, y en la atención a las demandas sociales, como la defensa medioambiental. Las empresas conscientes, en este nuevo proyecto, deben promover valores que se plantean a cualquier ciudadano, una cultura de responsabilidad, seguridad, transparencia, igualdad, integridad, como valores que están en la propia estructura organizacional, constituyen su cultura de organización y representan el eje conductor de la actividad empresarial21.

El gobierno, el liderazgo, la organización, no son elementos inertes ni duraderos. Se abren camino por sí mismos y se transforman o desaparecen. Se reengendran y regeneran en el ejercicio del oficio de gobernar y seguir las líneas de la dirección. Son una estructura humana con una o varias funciones que hay que ir haciendo a diario y que se van comprendiendo y adaptando conforme se van consolidando.

Basado en la enseñanza adquirida en su propia experiencia Ignacio de Loyola, fundador y primer gobernante de su organización, le planteaba a esta, que debía continuamente “buscar y hallar” los medios con los que “conservarse” y crecer (“aumentarse”). Tomaba para ello, el símil de un cuerpo vivo que se adapta y se hace cada día más consistente y disponible. La tesis que adopta aunque no la redacte en tales términos, dice que el líder tiene la tarea de acertar en la dialéctica de mantener y hacer crecer su organización, entre el impulso fundacional (pasado) y las nuevas formas institucionales que exige el desarrollo y la capacidad de adaptarse a las inciertas experiencias del futuro22. Hoy diríamos mantener la cultura empresarial, pero ser competitivo e innovador.


(21) Ver artículo: “Tarea para un Líder”. Francisco Xabier ALBISTUR MARIN. 14012019, www.eguzkitan.com

(22) ROYON, Elías. Introducción Décima Parte Principal. Constituciones de la Compañía de Jesús. P. 335 y ss. Ibidem.

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