Si Ud. quiere gobernar o dirigir una entidad, debe entrenarse

departamentales, a los que, de hecho, se incentiva, para optimizar sus propias funciones y departamentos, gastar su energía en desafíos internos inútiles, en lugar de trabajar con otros directores compañeros para alinear la estrategia y mejorar toda la empresa.

Actualmente la incorporación de directivos a las grandes organizaciones estrellas del mercado internacional (en la dimensión nacional sucede lo mismo) tiene como característica la movilidad, la rotación rápida. Es noticiable durar un decenio al frente de una corporación. Las causas pueden ser muchas, pero una de las preocupaciones analizadas y evidenciadas por los investigadores del management es la ausencia de coincidencia entre la estrategia de la organización y la estrategia personal del dirigente.

Se ha hecho habitual presentar amplios currículos con una llamativa movilidad, exhibida como historial valioso de una amplia experiencia en gestión compleja. No lo creo así y merece la pena analizar más a fondo esta no coincidencia de intereses estratégicos allí donde prima la estrategia personal como estrategia de empresa o de gobierno (se trata de objetivos de prestigio social y lucro) ya que tarde o temprano tiene relación con las crisis de las organizaciones, su durabilidad y desde luego con un estilo de dirección y liderazgo que no garantiza resultados positivos y exige a menudo altos costes de reorganización y pérdida de capacidades y talento.

Dando vueltas a estas ideas leo27 la siguiente frase de John Flannery, Consejero Delegado de General Electric: «Se acabaron las vacas sagradas en Wall Street. Es necesario un cambio de cultura a todos los niveles». Destaco sobre todo las tres últimas palabras que entiendo anuncian una revisión de la estrategia o quizás la revisión de la cultura fundacional al descubrir una falta de alineación de estrategias en los diferentes niveles de la organización. Su empresa cierra su división fundadora, producción de bombillas, para centrase en tres líneas de negocio, aviación, salud y energía y esa decisión con lleva la readaptación de toda la organización.

La empresa es una de las fundadoras del Índice Dow Jones y la única de ellas que sobrevive con él desde 1907. J. F. ha tomado medidas radicales que afectan a los ejecutores de la estrategia, los directivos y como consecuencia a los accionistas: recorte del 50 % del dividendo, reducción del tamaño del Consejo, parada la construcción de la nueva Sede Social, aparcar la flota


(27) John FLANNERY. “Entrevista”. El País, Economía y Negocios, 03 de diciembre de 2017

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