Si Ud. quiere gobernar o dirigir una entidad, debe entrenarse

del documento es la de una persona activamente comprometida en el bien de los que con él colaboran, (“velar por su salud espiritual y corporal”). Desde esta posición el oficio de gobernar se entiende también como acompañar y guiar personalmente a los miembros de su organización (Compañía) tanto en su vida personal como en el desempeño de su misión. Todo ello no sólo por razones exclusivas de compasión y humanidad sino por motivos de eficacia y utilidad pues está convencido de que el colaborador motivado y realizado como persona será el mejor impulsor de la organización y de su misión. Por eso reitera que el dirigente debe conocerlos “asignándoles las misiones según las posibilidades y fuerzas de cada uno”.

Este crédito ante sus colaboradores refuerza la autoridad personal del dirigente y le hace creíble, convincente y eficaz pues sienta las bases para una buena relación de gobierno donde destaca la cohesión de las personas y el desarrollo de la organización.

4.2. Líder administrador con consejo y asistencia.

Ignacio sitúa al superior o dirigente en un escalón superior al de un administrador o gestor de una empresa. Pero practicaba y promovía el liderazgo y también la ordenada administración. Así propone que al dirigente (superior) “no le falte buen juicio y prudencia que sea sí mismo discreto y tenga uso de las cosas agibles sea cuidadoso, sufridor de trabajo y persona de letras”. Aunque no puede evitar el destacar la función de líder, sin embargo, señala una orientación pragmática y utilitaria en el directivo (tenga uso de las cosas agibles…sea cuidadoso) con vista a que nada obstaculice la eficacia en cumplir la misión asumida33. La función administrativa es instrumental, respuesta a las necesidades operativas de la organización, que requiere estabilidad, racionalidad, sistem

atización y distribución ordenada del poder. El liderazgo sin embargo tiene una atmosfera creativa, manifiesta otro tipo de conducta, afrontar riesgos, poder personal, inspiración, capacidad de comprensión, flexibilidad, magnanimidad. Los administradores prestan atención a cómo se hacen las cosas, en contraste con los líderes que ponen su atención en lo que los acontecimientos y


(33) “Admitir a profesión no debe hacerse sino con personas escogidas en espíritu y doctrina y muy a la larga ejercitadas y conocidas en varias pruebasde virtud y abnegación de sí msimos con edificación y satisfacción de todos. Porque de esta manera, aunque se multiplique la gente, no se disminuya ni debilite el espíritu, siendo los que en la Compañía se incorporaren, cuales se ha dicho”. Décima Parte Principal. N.º 819. Constituciones de la Compañía de Jesús.

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