Si Ud. quiere gobernar o dirigir una entidad, debe entrenarse

decisiones significan a los que toman parte en ellas. Ignacio pondera la función de líder, pero sin olvidar el rol de control del dirigente.

El oficio de gobernar necesita, según Ignacio, consejo y ayuda. Para reconocer la significación de estos conceptos en el oficio de gobernar (todos los que tienen gobiernos de importancia, de los quales den buena cuenta, tienen muchas ayudas para ello)34 el líder debe también entrenarse. Primero en entender el valor que como complemento a su personalidad y de su correcta conducta tienen la asistencia y el asesoramiento. Segundo en reconocer que la necesidad del consejo y ayudas externas forman parte del oficio de gobernante. “Para la solicitud de attender a todas cosas, parece deba tener una persona que ordinariamente le acompañe que le sea memoria y manos para todo lo que se ha de escrebir y tratar, y finalmente para todas las cosas de su officio”35.

La ayuda (asistencia), tiene el sentido de suplencia administrativa, de liberar y separar las tareas de gobierno de las estrictamente de gestión administrativa (“así mismo importa que los superiores tengan ministros convenientes para el orden y ejecución de las cosas”).

El consejo, se refiere a las acciones de gobierno y a su buen resultado. Orienta las decisiones que el dirigente debe tomar y las prestigia ante los colaboradores y el exterior de la organización.

El consejo atiende al dirigente principal, pero se extiende a todos los niveles de dirección. A todos se recomienda que tengan “personas para consejo con las cuales comuniquen las cosas que ocurran de importancia” pero la decisión, tarea propia de gobierno, “está en ellos después de los haber oído”. El consejo lo entiende en una doble faceta: asesoría consultiva o asistencia delegada.

Como asesoría consultiva se apoya en la figura de una “persona que ordinariamente le acompañe, que le sea memoria y manos para todo lo que se ha de escribir y tratar”. Puede ser un secretario experto y experimentado, “persona de cuidado y juicio y si se pudiese de doctrina”, en el que predomina la identificación con el dirigente, “vistiéndose de su persona y haciendo cuenta (fuera de la autoridad) que tiene todo su peso sobre sí”.


(34) Constituciones. Nona Parte Principal. N.º 799. (35) Ibidem, n.º 800.

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