Si Ud. quiere gobernar o dirigir una entidad, debe entrenarse

Estas pautas de conducta dirigentes que Ignacio propone son útiles si se atreve el candidato a dirigente, a una revisión y recuperación personal de valores fundamentales de convivencia, sentido de hacer las cosas con orden y excelencia, asumir responsabilidades, motivar a los colaboradores. Los expertos concluyen en sus estudios que los líderes versátiles colaboran con empleados más comprometidos y equipos de mayor rendimiento. Sus unidades de negocio aparecen como más adaptables e innovadoras. Sus organizaciones han demostrado más capacidad de obtener una ventaja competitiva porque han sabido cómo interrumpir antes de ser interrumpidas8.

El citado R. B. Kaiser, en una línea claramente ignaciana, aunque desconoce a este gran inspirador de líderes, concluye su trabajo con una interesante reflexión que confirma opiniones conocidas y experimentadas: «…hay un gran debate en la actualidad, no sólo entre los profesionales de liderazgo, sino también entre los entrenadores deportivos, profesores y padres que quieren preparar a los atletas, estudiantes y niños para un futuro cada vez más incierto.

Por un lado, hay quienes recomiendan maximizar las fortalezas, lo que lleva a que las personas se conviertan en especialistas pero limitados. Por otro lado, hay quienes recomiendan probar una variedad de situaciones, lo que lleva a que las personas se conviertan en amplios generalistas. Nuestro programa de investigación y práctica concluye: Cuanto más amplia sea la visión del mundo en un líder, más grande será su repertorio de habilidades y comportamiento, y cuanto más amplio sea como persona, más probabilidades tiene de liderar a su gente, equipos y organizaciones hacia el éxito en un mundo que cambia rápidamente.

En definitiva, optar por la versatilidad es contribuir al desarrollo personal, optar por convertirse en una persona más completa». También esta conclusión está en los Exercicios.

2.-Entrenarse a aprender de la experiencia.

Aprender por la reflexión sobre lo experimentado, conlleva un examen permanente de los hechos propios y ajenos que condicionan la preparación del líder. Aprender de la experiencia permite una reacción y una reconsideración. Es como todo entrenamiento que conduce a un «estar en forma», una agilidad y libertad de movimientos, que posibilitan estar activo para una respuesta inmediata y efectiva.

(8) “The Best Leaders Are Versatile Ones”. Robert B. KÁISER. Harvard Business Review. 02 March.

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